
domingo, abril 04, 2010
Saltando la Rayuela

martes, marzo 30, 2010
Allí está con los ojos apagados e inquisitivos, como preguntando por qué los ha dejado llorar tanto, como culpándola de no haber hecho nada antes para evitar tanto dolor, sí es así, es que mirarse a los ojos frente a un espejo es lo más efectivo para sentirse culpable y dar rienda suelta a los reproches.
Pero Dalila sabe que ya no tiene sentido que se recrimine nada, pues no pudo haber hecho algo diferente a lo que hizo, no podía actuar de manera distinta, no tenía más opciones. ¿Y qué más queda cuando el amor se va? ¿Era su culpa amar a alguien más?, sin duda no, pero lo que sí martillaba su consciencia era la traición, la debilidad y la fragilidad de la mentira perfectamente actuada e interpretada, llevar esa doble cara la torturaba y no podía continuar así un día más. No había más alternativa, tenía que partir.
Casi no había dormido nada, entre preparar maletas se le pasó casi toda la noche y ahora que el sol se dibuja en una delgada línea sobre el horizonte, se disponía a tomar una ducha antes de marcharse, pero para su desgracia se topó con el espejo, que cruelmente le devolvía la imagen de la deslealtad…de nuevo lágrimas.
Por un momento sólo sintió cómo las húmedas caricias que se deslizaban tibiamente por sus mejillas de alguna manera calmaban la vergüenza que sentía al saberse capaz de caer tan bajo, como si la consolaran de su pena por haber causado tal dolor a la persona que suponía amar, saboreaba la sal de sus lágrimas y con ellas su alma se agrietaba como tierra al sol del desierto.
Esteban no sabía que no volvería a verla, y sin duda se le partiría el corazón, pero es mejor saberse abandonado que traicionado y ese era un aliciente, al menos eso la ayudaba a sentirse menos mal, le daba las fuerzas que necesitaba para terminar de arreglarse y tomar el vuelo que desde hace semanas tenía reservado.
Una vez en el aeropuerto, más tranquila y con la certeza de estar haciendo lo mejor para ambos, Dalila decidió tomar un café y esperaba frente a una taza humeante que anunciaran la salida de su avión. Nerviosa, de rato en rato ojeaba el reloj, contando ansiosa los minutos para la partida, miraba a través de la multitud como buscando la tranquilidad que se le había extraviado hace tanto, acercaba la taza a su rostro, tomaba un sorbo, y alzaba la mirada entre la gente, como un ritual interminable.
Por fin, después de pasados varios minutos, entre la muchedumbre vio una imagen familiar y en un instante se borraron las culpas, sólo pudo sentir alegría, alivio, una bocanada de esperanza en un futuro renovado, una oleada de dicha estremeció su cuerpo. Sí era él, maletas en manos para partir con ella.
Llegada la hora ambos abordaron el avión a Madrid, tal como lo tenían planeado. Justo las 11:30 y el avión ya despegaba.
Esteban, mezclado entre la multitud, hecho un mar de celos, dolido, traicionado, burlado, los vio partir felices y sonrientes, aún sin poder creer que los que se iban en ese avión eran su prometida y su mejor amigo.
lunes, marzo 29, 2010
Bailando fue Mía
No es la primera vez que estoy en este lugar, he venido en otras oportunidades para tomarme algunos tragos y pasar un buen rato. El ambiente oscuro, el humo de los cigarrillos flotando en el aire, las luces palpitantes al compás de la música y la gente desenfrenada en una especie de danza cruda y visceral, ejercen sobre mí una energía hipnótica y me hacen volver una y otra vez.Como de costumbre allí está ella, ya la he visto antes, siempre hermosa, bailando y seduciendo a todos con sus movimientos. Se nota que le gusta llamar la atención, una joya que quiere ser observada y codiciada como quien desea algo que sabe no podrá tener. Juega al gato y el ratón, traviesa y provocadora baila en la pista para que todos la vean, pero no deja que ninguno de los felinos se le acerque.
Yo, desde la barra, acostumbro seguirla con la mirada acompañando el contoneo de sus caderas. Ella se divierte sin duda, pues no es raro que de vez en cuando me lance una sonrisa que incita a soñar y a pecar.
Quien sabe, tal vez esta noche he tomado de más, quizá el alcohol me aliente a hacer lo que antes no he intentado, unirme a ella en su baile de seducción.
Abriéndome paso a tropezones voy hacia ella, convencido de que, si nada me detiene, será mía inevitablemente y haré lo que nadie más en este lugar ha podido, sucumbir en su piel.
Casi sin darme cuenta lo he logrado, estamos a menos de un metro de distancia y me sonríe, me envuelve con su mirada y me invita a jugar con ella. Sin más, el calor de su piel me arropa y su aroma me atrapa, tan sólo tocarla ha bastado para despertar todos mis sentidos y dejarme llevar mansamente por su cadencia. Mi cuerpo tan cerca del suyo, su respiración en mi rostro, sus manos juguetonas en mi cabello, todo convertido en un torbellino arrollador, me siento en picada en la montaña rusa de su cintura, en caída libre por la parte baja de su espalda.
Sólo pudo haber sido un tornado, seguramente eso fue, sí un tornado, lo que nos hizo terminar en el baño, en un cubículo minúsculo con sus piernas alrededor de mi cintura y la música marcando el ritmo de nuestros movimientos, animales salvajes completamente fuera de control en un acto básico y primitivo.
Ya camino a casa saboreo con satisfacción mi secreto triunfo sobre los demás hombres de aquel lugar, sólo yo conozco los secretos de esa mujer que nadie más podrá tener, y es que esa apetitosa fruta que todos desean yo ya la conozco, pues ha sido mía en silencio desde hace mucho.
Abro la puerta del apartamento y veo tendida sobre el sofá aquella hermosísima dama que me devuelve una sonrisa plácida y seductora, esa Venus que acaba de sumergirse conmigo en una exquisita aventura. Allí está ella, mi esposa, que lúdica y divertida se presta a protagonizar todas mis fantasías.
lunes, abril 20, 2009
La Mentira de Blancanieves
Han pasado diez años largos y tortuosos, diez años que empezaron con la ilusión del “vivieron felices por siempre”, con una Blancanieves de ojos brillantes y un Príncipe Azul con promesas de amor eterno, un cuento de hadas frágil y breve que se quebró en mil pedazos con el impacto de la primera bofetada y la dureza del primer insulto proferido a gritos.Una y otra vez se ha repetido la escena, un hombre iracundo que sin razón alguna descarga toda su furia contra una esposa indefensa, no porque su cuerpo no tenga las fuerzas para defenderse, sino porque su alma queda petrificada por el pánico y su mente nublada por la brutalidad de los golpes.Lo más doloroso no han sido los puños contra su cara, ni las patadas en la boca del estómago, ni el cabello arrancado a mechones, no, eso no ha sido lo peor, lo verdaderamente humillante han sido las burlas en la delegación de policía cada vez que ha intentado poner la denuncia (“Seguro que bien merecido te lo tienes, algo habrás hecho para que te dejara en ese estado”, fue la última respuesta que recibió por parte de un agente), tener que bajar la cabeza frente a la mirada de juicio de lo vecinos, escuchar los susurros chismosos en los pasillos del edificio, sentirse sin valor para terminar con todo de una vez.Pues sí, han sido diez años en los que el cueto de hadas se ha convertido en la peor pesadilla y la sonrisa de Blancanieves en la más cruel de las mentiras.
Despierta la mañana de un día cualquiera de Abril y ella, haciendo el desayuno, está solitaria en la cocina. Su esposo no ha dormido en casa y ella teme que en cualquier momento regrese el monstruo, seguramente ebrio y listo para propinarle la paliza del día. Y así fue.Tambaleándose por la borrachera entró en la cocina un hombre de rostro gris y desdibujado, un desayuno aún sin terminar es motivo más que suficiente para querer iniciar la golpiza.Ella, por instinto, corrió a la sala y tomó el jarrón grande y pesado que adornaba la mesa y, con una fuerza animal salida del fondo de la rabia acumulada, lo estrelló en la cabeza de quien ya levantaba en el aire un puño que iba directo a su rostro.Todo fue rápido, tan sólo un segundo. Por la fuerza del golpe y la falta de equilibrio producto del alcohol, el hombre se desplomó y pegó brutalmente la cabeza contra el borde de la mesa. Bastó un instante.
El tiempo detenido en la sala de ese apartamento es el único testigo de lo sucedido. Ella gélida, aterrada y confundida está de pie frente al cadáver de ese hombre, mientras un charco de sangre viscosa se extiende alrededor de su cabeza y al fondo el sonido de las sirenas sentencia su futuro.
lunes, julio 21, 2008
La Voz
Y qué pasa si das el paso? Y qué pasa si caes en el vacío?jueves, julio 10, 2008
Caminando
"Volver sobre mis pasos, recorrer mis propias huellas, reconocer senderos ya andados y ver paisajes conocidos...no siempre es fácil, pero es necesario recomenzar una y otra vez, con los pulmones llenos de aire y la ilusión de encontrar sueños convertidos en realidades al final del camino, el oro al final del arcoiris. martes, julio 08, 2008
¡Gracias!

sábado, abril 05, 2008
lunes, marzo 31, 2008
viernes, agosto 31, 2007
Celebrando Nuestro Día

Sí, hoy es un día de celebración, festejamos la creatividad, la libertad, la diferencia de criterio y culturas, la comunicación, nos celebramos a nosotros mismos...hoy celebramos el Blog Day!!!
No puedo dejar pasar este día sin mencionar cinco de los blogs que más me gustan, de los cuales soy asidua visitante y entre cuyos textos me deleito fascinada. A sus autores doy un profundo agradecimiento, pues con sus letras he reído, llorado, soñado, en fin he vivido maravillosos momentos.
*.- Noche para Leer: sus historias oscuras y sórdidas nos invitan a enfrentar nuestro lado más oscuro, ese que no siempre queremos aceptar pero que en secreto disfrutamos con inocente (¿o perversa?) malicia. Sus personajes se mueven con soltura en los terrrenos más escabrosos del alma humana, arenas movedizas que intimidan e hipnotizan, pero que inevitablemente nos obligan a pensar qué somos capaces de hacer para descubrirnos e incluso liberarnos de nosotros mismos.
*.- El Pájaro Azul: más que un blog es una fabulosa revista literaria, escrita con delicada y exquisita agudeza por Jonathan Minila. De sus análisis y textos se desprende su amor por la literatura y, me atrevo a decir, por el arte. Para quienes nos gustan las letras, este blog es un tesoro que muestra al mundo que la expresión en todas sus formas, particularmente la escrita, es una pasión, una forma de sentir, de vivir y vibrar.
*.- Y Amanecerá de Nuevo: su autor describe esta bitácora como un espacio "orientado a la filosofía barata", pero lo cierto es que sus ideas de apariencia más sencilla son las que representan mayor reto a la mente humana, laberintos profundos en los que nos perdemos con absoluto gusto y placer.
*.- Casi en Serio: blog en el que la encantadora Jacquelilne nos muestra cómo ha sido su vida desde que se mudó a Canadá, en sus escritos vemos cómo se las ingenia para ser feliz por esos lares, pero sobre todo nos sorprende con una impecable propuesta visual, con fotos e imágenes que inevitablemente tientan a la imaginación, trasladándonos de inmediato a aquel país norteño.
*.- Perra Nostalgia: con esta hermosísima bitácora Nosti, quien se describe como "la clásica gafa que anda llorando por los rincones de tanta nostalgia por Venezuela ", me ha dado grandes lecciones de fortaleza, de amor por la familia, de superación, de pararse una y otra vez sin importar cuantas veces tropecemos en el camino. La sencillez y la sinceridad de sus textos son dardos directos al corazón. Es inevitable salir de este blog sin una lagrimita en el brode del ojo o sin una gran sonrisa pintada en el rostro.
Y como no soy ajena a mi contexto, les dejo este dulcito de lechoza como postre...
*.- El Blog del Búho Nero: su autor Luis Alejandro Ordóñez, hace uso del humor y con sus caricaturas, que conjugan sencillez y agudeza, refleja la realidad de mi país Venezuela, y su gente.
lunes, agosto 06, 2007
Como si fuera Cebolla

domingo, agosto 05, 2007
La Suavidad de mi Piel

Mi piel contiene todo lo que soy y su suavidad evoca todo lo que anhelas encontrar en ella.
Todos tus deseos se han hecho realidad en mi cuerpo y me has convertido en tu jardín de juegos, dejándome ver que te fascina descubrir la sensualidad de esta mujer en el simple roce de tus dedos, en el aroma a miel que emana de mi ser, en el rubor de mi piel cuando la tocas.
No lo puedes negar, te estremece verte reflejado en el brillo de mis pupilas dilatadas, como un chiquillo te gusta deslizarte en el tobogán que esa pequeña gota de sudor dibuja al final de mi espalda, suspiras por hundirte suavemente en las profundidades de mi pecho, te enloquece y te tortura bailar la danza de mi vientre y perderte en el contoneo de mis caderas y que finalmente todo tu cuerpo palpite al ritmo de mi corazón agitado y apasionado, lujurioso y enamorado, libre y desvocado.
Déjate llevar y piérdete en febril delirio, echa raíces en mí y entrégate a mí como yo lo hago contigo.
martes, julio 31, 2007
Sobre la Estupidez

La cantidad de inteligencia en el universo es constante, pero la población va en aumento. No conozco el autor, pero todo parece indicar que llegó entre los primeros.
jueves, julio 26, 2007
¡No aguanto un "Esque" más!

Es que no sé qué hacer
Es que no soy bonita/guapo
Es que me da miedo
Es que no tengo suerte
Es que no tengo dinero
Es que nadie me quiere
Es que no me escuchan
Es que no estudié
Es que el gobierno
Es que la economía
Es que los políticos
A todo "Esque" que esté pensando en cruzarse en mi camino, le digo:
Es que sí tengo tiempo para hacer lo que quiero y lo que me gusta.
Es que sé perfectamente qué hacer para que mis sueños se conviertan en realidades.
Es que soy hermosa y no me interesa que me crean poco modesta por aceptar mi belleza.
Es que no me da miedo dar la bienvenida a los cambios.
Es que mi suerte está determinada por mis decisiones y acciones.
Es que mi dinero crece al mismo ritmo que mi consciencia de merecimiento.
Es que tengo suficiente amor para mí misma y para los demás.
Es que todos escuchan cuando tengo cosas buenas que decir.
Es que me estudio cada día para tratar de mejorar en algo.
Es que el gobierno, la economía, la política ni mis circunstancias determinan quien soy o cuan feliz soy.
Puede agregar cualquier otro "Esque" que tenga en mente, pues simplemente responderé:
¡ES QUE CAMPEON NO ES EL QUE EMPIEZA, CAMPEON ES EL QUE TERMINA!
...Así que, con permiso, sigo mi camino hacia mi meta.
martes, julio 24, 2007
El Mundo en una Sopa
No deja de sorprender que una simple sopa pueda encerrar un universo de emociones y sensaciones, todas ellas profundas y reconfortantes, es como hundirse en una mullida cama con un grueso y tibio hedredon de plumas en un tranquila mañana de invierno. viernes, julio 13, 2007
Huellas
Volver sobre mis pasos, recorrer mis propias huellas, reconocer senderos ya andados y ver paisajes conocidos...no siempre es fácil, pero es necesario recomenzar una y otra vez, con los pulmones llenos de aire y la ilusión de encontrar sueños convertidos en realidades al final del camino, el oro al final del arcoiris.Tal vez a simple vista todo siga igual, pero los ojos que ven son otros, la piel que siente es otra, el corazón que late ya no es el mismo, es el ciclo eterno del Fenix que renace entre sus cenizas, siempre nuevo, viviendo aún sabiendo que al final se consumirá en sus propias llamas para terminar por reinventarse una vez más.
Es así que nunca soy la misma y, de hecho, necesito que sea así, replantearme lo que en un momento doy por sentado, buscar nuevas perspectivas y tomarme mi tiempo para transformarme...Volver sobre mis pasos, recorrer mis propias huellas, reconocer senderos ya andados y ver paisajes conocidos...
miércoles, marzo 28, 2007
Circus
Aun recuerdo aquella tarde de verano, era domingo, había un sol radiante y la brisa soplaba fresca sobre la copa de los árboles en el jardín meciendo suavemente sus hojas. Yo me encontraba en mi cuarto, algo aburrido de tanto jugar solo con los mismos juguetes una y otra vez, solía ser un chico solitario y prácticamente no tenía amigos, salvo mi vecino, Santiago, que por esos días tenía una gripe fortísima y no lo dejaban salir de casa.Jamás olvidaré la emoción que sentí cuando mi papá gritó parado al pie de la escalera:
__ ¡Diego a vestirse que nos vamos al circo!
Yo tendría unos diez años y nunca había visto un circo, así que esas palabras retumbaron en mi cabeza como si de una explosión se tratara, y de alguna forma fue así, una explosión de alegría y felicidad me hicieron enloquecer, o al menos eso creía yo. A la velocidad del rayo me vestí y bajé al salón, donde encontré a mis padres ya arreglados y tomando sus abrigos, listos para emprender camino.
Tardamos unos 30 minutos en llegar, pero para mí fue una eternidad, tiempo suficiente para soñar con toda clase de animales, payasos y traga fuegos. Era tal la emoción que sentía un universo de estrellas titilando en mi estómago, estaba tan ansioso por llegar que hasta sentí ganas de hacer pipi, pero no me atreví a decir nada para no retrasar más nuestra llegada, así que me aguanté.
Ya estábamos en el estacionamiento, un terraplén inmenso a mis ojos y atestado de vehículos, y mientras mi papá buscaba un puesto para dejar el carro, yo veía hipnotizado al fondo del terreno la gran carpa que se levantaba con sus grandes puntas señalando al cielo. No podía creer que fuera de tal tamaño, era gigante y sus franjas verticales de colores vibrantes la hacían ver casi infinita, sin duda albergaba en ella el mundo de fantasía que mi pequeña cabecita se había imaginado.
A partir de ese momento yo me quedé en un estado como de trance, como si la magia de ese lugar hubiese hecho efecto en mí, no dejaba de sorprenderme con los elefantes y su orejas descomunales, leones de fauces aterradoras a punto de devorar la cabeza de algún domador, monos que hacían gracias y piruetas dando saltos de aquí para allá, perros amaestrados que brincaban haciendo figuras en el aire y cruzando aros prendidos en llamas, caballos que llevaban sobre sus cabezas unos sobreros de largos penachos adornados con plumas de colores y sobre sus lomos equilibristas que deleitaban con su destreza. Los malabaristas y los trapecistas no podían ser simples seres humanos, para mí eran dioses que hacían alarde de sus poderes sobrenaturales, tragaban espadas, hacías malabares con antorchas, volaban por los aires como aves ligeras y llenas de gracia.
Lo que viví en esa especie de mundo irreal y paralelo al cotidiano fue simplemente indescriptible e inolvidable. Fue algo tan maravilloso que quedó grabado en mi ser y siento exactamente la misma emoción cada vez que lo recuerdo, por eso cuando necesito hacer un alto en mi vida cotidiana, ajetreada y monótona, vuelo a aquel lugar de ensueño en el que puedo volver a ser niño una vez más.
jueves, marzo 15, 2007
En Silencio con Mis Calles
He caminado miles de veces por estas calles, las conozco como a mí misma, me conocen mejor que yo. Desde que llegué aquí estas aceras me han revelado las verdades de la noche, secretos inconfesables de los cuales somos cómplices, pero especialmente me han enseñado a ser dura y fría como ellas.Estos faroles me han visto ir de un lado a otro, buscando el sustento contoneándome en tacones de aguja, mostrando mis carnes apenas cubiertas por un vestido diminuto, maquillada y perfumada para dar placer. Estos faroles me han visto partir una y otra vez con mis amantes, febriles y deseosos por probar lo que sólo yo les puedo dar, sólo yo y nadie más.
Porque definitivamente me gusta mi trabajo, sí es así, sin remordimientos, sin mártires, sin vergüenza, sin tapujos...lo hago por las mismas razones que los hombres que me buscan: puro, crudo, básico y estricto placer, y dinero por supuesto que es el tercero en este juego. Y porque me gusta lo que hago, soy tremendamente buena, al calor de cuatro paredes el mundo se desdibuja y soy yo el centro de un universo de lujuria y pasión.
¿Qué cómo me llamo? Como tú quieras, tengo muchos nombres, yo soy deseo, piel, sudor, gemidos, calle, oscuridad...llámame de cualquier forma, según lo que quieras hacer de mí.
Y ahora estás tú aquí, mirándome con esa cara casi suplicante, imaginando lo que puede pasar, de todos los antojos que voy a complacer, de todas las ansias que voy a calmar, pero no tan rápido...esta noche no quiero hablar de tarifas, ni de cuartos de hotel, esta noche quiero estar a solas con mis calles, en silencio recorrer las aceras que han hecho lo que soy y en secreto murmurarles lo que hay en mi corazón.
martes, marzo 13, 2007
Piel Quemada
Un día normal, nada que lo diferencie del anterior.El despertador suena exactamente igual cada mañana, y ella se levanta como de costumbre para ir a trabajar. Sin prestar demasiada atención y casi como si fuera un zombi, toma del closet cualquier jean y un lindo suéter de esos que quedan perfectamente amoldados al cuerpo. Da un par de cepilladas a su cabello liso, oscuro y largo hasta la mitad de su espalda. Algo de rimel para las pestañas que enmarcan sus ojos profundos y rasgados. Sólo un poco de brillo para vestir sus labios carnosos, llenos de la sensualidad y la energía propias de los “veinti-tantos”.
Montada en el carro, irremediablemente atrapada en el tráfico de la autopista y tratando de cruzar la ciudad a las 7:30 de la mañana, hace reflexión sobre su vida, un poco para convencerse de que no todo es tan grave ni serio como parece, aunque de antemano sabe que el intento será fallido.
__ Las cosas no me han salido mal a final de cuentas, sin duda a mi edad he logrado mucho más que la mayoría de mis compañeros: graduada con excelentes notas, de las primeras de mi promoción, excelente trabajo, buen cargo, maravillosas expectativas de crecimiento profesional, no me quejo gano bien, me doy mis gustos, además tengo una familia como pocas y para ponerle la cereza al helado, tengo una pareja estable con la que me siento a gusto, y eso es muchísimo más de lo que podría decir cualquiera de mis amigas.
Corneteo, la cola no avanza, caras angustiadas de evidente retraso en las ventanillas de los demás autos, y en ella silencio, ese extraño sonido de la nada comiéndola por dentro, ese hueco en la boca del estómago que hábilmente produce el desasosiego.
__ Esta condenada sensación otra vez…¡¿por qué rayos me siento así?!
No quiso contestar esa pregunta, prácticamente huyendo de la respuesta subió el volumen de la radio, a ver si así le cerraba la boca a su consciencia y la dejaba tranquila al menos por un rato. Preferible evadirse que enfrentarse a sí misma.
Una vez en la oficina la rutina se encargó se distraer su mente, entre presupuestos, cuentas, números y correos, así solían pasar sus días en el Departamento de Finanzas de esa gran corporación internacional. El tedio ya estaba alcanzando a su trabajo, sí ese trabajo que tanto la entusiasmaba en un principio, ese trabajo que era como un sueño alcanzado empezó a tornarse lento y pesado. Lo único que brindaba un pequeño aliciente era su nuevo jefe.
Lo había visto varias veces en los pasillos del Departamento de Contabilidad, en Auditoría y honestamente en ese entonces le resultaba antipático, le daba la impresión de ser un hombre frío, exigente desmedido, casi despiadado, el típico hombre que se concentra únicamente en su éxito sin importar a quien atropella en el proceso. Por eso, cuando lo cambiaron a Coordinador de Finanzas, Rebeca vio una nube gris sobre sus días en la corporación.
Estaba absolutamente convencida de tener el don de poder “leer” a una persona con sólo mirarla, y tenía certeza de que el juicio que se había formado de él era acertado. Sus dotes de pitonisa nunca habían fallado. Sin embargo, con el pasar de las semanas se daría cuenta que estaba equivocada.
No sólo ese hombre había resultado ser absolutamente amable y gentil, todo un caballero, sino que además era un excelente jefe, del tipo que comparte sus conocimientos enseñando a los miembros de su equipo, preocupándose por entablar una relación sincera con cada uno de ello, procurando sacar el mayor provecho de sus habilidades y destrezas. Eso para ella significaba una bocanada de aire fresco, pues le gustaba discutir con él sus ideas sobre el manejo del presupuesto, él gustosamente la escuchaba y le daba nuevas ideas para trabajar.
Llegó el momento en que ese hombre comenzó a parecerle incluso atractivo.
Claro, cada vez que lo miraba a los ojos y sentía ese cosquilleo, ella inmediatamente descartaba la idea repitiéndose en un monólogo interminable:
__ ¡¡Olvídalo!! Es tu jefe, debe ser una relación estrictamente profesional. El está casado y tiene una hija. Tú tienes novio y se supone que eres feliz…Además él jamás se fijaría en tí…¡¡¡así que hazme el favor y te sacas esa locura de la cabeza!!!!
¿El jamás se fijaría en Rebeca? La pitonisa falló de nuevo.
Cada vez se hacían más intensas las miradas, el tono de voz cambiaba, suave y dulce, cuando tenían oportunidad de cruzar palabras sin la presencia de nadie más, se procuraban más ratos a solas en la salita de reuniones para “discutir” el presupuesto de los meses por venir, las conversaciones casi siempre terminaban en un derrotero personal, mucho más íntimo del esperado.
Un buen día, en un mar de números en la sala de reuniones, él dijo las palabras que tenía aprisionadas entre pecho y espalda...le gustaba, se sentía atraído por ella, y no tenía intenciones de impedir en lo absoluto cualquier cosa que pudiese pasar entre ellos. Claro, ella como toda una dama rechazó semejante insinuación. El, como todo hombre, insistió.
Esa noche Rebeca no pudo dormir, pensaba:
__ Esto es jugar con fuego y yo soy la única que resultará quemada.
Pero lo cierto es que no le importaba quemarse. De hecho quería que ocurriera. Dejando de lado las poses de niña buena y perfecta, quería hacerlo y mandarlo todo al diantre, después de todo él significaba la oportunidad de romper con su vida linda y perfecta, aburrida y gris.
¿Qué ocurrió después de esa noche? No lo sé, lo único que puedo decir es que desde entonces en el apartamento de mi vecina Rebeca, siempre hay un embriagador olor a piel chamuscada.





