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domingo, abril 04, 2010

Saltando la Rayuela


Llevo semanas (cuántas van ya? meses? será posible?) presintiendo algo que no puede ser bueno, creo que me estoy enfermando y los síntomas, lejos de mitigarse con el paso del tiempo, se hacen más fuertes y aparecen unos nuevos cada vez más molestos: falta de energía, sueño constante, bostezos recurrentes y a deshoras, falta de apetito ó hambre atroz, una suerte de pesadez en la cabeza como una nube que augura tormenta pero no termina de convertirse en chaparrón/dolor de una buena vez, a ver si por lo menos lo mato a punta de paraguasos o analgésicos.

Creo que es un virus de esos que pesca uno en cualquier oficina, en alguna cola de banco o centro comercial; o puede que sea más bien una bacteria de esas que nos abordan y elijen nuestro estómago como hogar cuando nos echan el ojo en algún restaurant o en una mesa de higiene dudosa; o de repente me picó un zancudo, no sé si "patas blancas" , tan rápido fue que no me dió tiempo de verle el color...o tal vez sea que, totalmente egoísta y sin ánimo de dejar para nadie, tengo un "con todo" y me las ingenié para que virus, bacteria y zancudo convergieran precisamente en esta humanidad.

Lo cierto es que me temo picada de Sin-Sentido, con fiebre de Para-Qué y cólicos de Creo-Que-No-Me-Importa, todo probervial, bíblico y desmesurado.

Me ha dado por parecerme a Horacio Oliveira, cuestionando el sentido de todo, reflexionando acerca de lo profundo o lo profano - da lo mismo que sea una cosa o la otra, lo que realmente importa es pensarlo - perdiendo horas discurriendo ideas o decantándolas con los del Club de la Serpiente para finalmente llegar a la conclusión de que no hay conclusión y se supone que está bien, de hecho debe ser así, recorrer una y otra vez la misma senda para llegar a ninguna parte; pues he hecho tan bien la tarea que es allí dónde precisamente creo haber llegado.
Al que esté a punto de llegar, le tengo noticias: esto no es París, no hay Maga, ni Rocamadour, cero Gregorovius, nulos Ronald y Etienne, en fin, nada, salvo un profundo fastidio ante tanta carencia de sentido.

Y es así como lo declaro: estoy fastidia, aburrida, ostinada. Sin mayor explicación, sin justificación. Punto.

Me imagino que así como llegué aquí, podré salir; que así como me contagié de "Y-qué?", terminaré por curarme; por lo pronto me voy a dormir a ver si retengo otro poquito de Domingo y rogando al Señor que cuando abra los ojos no sea Lunes.

martes, marzo 30, 2010


Dalila una vez más está parada frente al espejo del baño, apenas empieza el día y ya tiene claro que quiere terminarlo, y es que desde hace varios días no se encuentra en su mejor humor, la tristeza ha hecho presa de su alma y sucumbe fácilmente frente al llanto.

Allí está con los ojos apagados e inquisitivos, como preguntando por qué los ha dejado llorar tanto, como culpándola de no haber hecho nada antes para evitar tanto dolor, sí es así, es que mirarse a los ojos frente a un espejo es lo más efectivo para sentirse culpable y dar rienda suelta a los reproches.

Pero Dalila sabe que ya no tiene sentido que se recrimine nada, pues no pudo haber hecho algo diferente a lo que hizo, no podía actuar de manera distinta, no tenía más opciones. ¿Y qué más queda cuando el amor se va? ¿Era su culpa amar a alguien más?, sin duda no, pero lo que sí martillaba su consciencia era la traición, la debilidad y la fragilidad de la mentira perfectamente actuada e interpretada, llevar esa doble cara la torturaba y no podía continuar así un día más. No había más alternativa, tenía que partir.

Casi no había dormido nada, entre preparar maletas se le pasó casi toda la noche y ahora que el sol se dibuja en una delgada línea sobre el horizonte, se disponía a tomar una ducha antes de marcharse, pero para su desgracia se topó con el espejo, que cruelmente le devolvía la imagen de la deslealtad…de nuevo lágrimas.

Por un momento sólo sintió cómo las húmedas caricias que se deslizaban tibiamente por sus mejillas de alguna manera calmaban la vergüenza que sentía al saberse capaz de caer tan bajo, como si la consolaran de su pena por haber causado tal dolor a la persona que suponía amar, saboreaba la sal de sus lágrimas y con ellas su alma se agrietaba como tierra al sol del desierto.

Esteban no sabía que no volvería a verla, y sin duda se le partiría el corazón, pero es mejor saberse abandonado que traicionado y ese era un aliciente, al menos eso la ayudaba a sentirse menos mal, le daba las fuerzas que necesitaba para terminar de arreglarse y tomar el vuelo que desde hace semanas tenía reservado.

Una vez en el aeropuerto, más tranquila y con la certeza de estar haciendo lo mejor para ambos, Dalila decidió tomar un café y esperaba frente a una taza humeante que anunciaran la salida de su avión. Nerviosa, de rato en rato ojeaba el reloj, contando ansiosa los minutos para la partida, miraba a través de la multitud como buscando la tranquilidad que se le había extraviado hace tanto, acercaba la taza a su rostro, tomaba un sorbo, y alzaba la mirada entre la gente, como un ritual interminable.

Por fin, después de pasados varios minutos, entre la muchedumbre vio una imagen familiar y en un instante se borraron las culpas, sólo pudo sentir alegría, alivio, una bocanada de esperanza en un futuro renovado, una oleada de dicha estremeció su cuerpo. Sí era él, maletas en manos para partir con ella.

Llegada la hora ambos abordaron el avión a Madrid, tal como lo tenían planeado. Justo las 11:30 y el avión ya despegaba.

Esteban, mezclado entre la multitud, hecho un mar de celos, dolido, traicionado, burlado, los vio partir felices y sonrientes, aún sin poder creer que los que se iban en ese avión eran su prometida y su mejor amigo.

lunes, marzo 29, 2010

Bailando fue Mía

No es la primera vez que estoy en este lugar, he venido en otras oportunidades para tomarme algunos tragos y pasar un buen rato. El ambiente oscuro, el humo de los cigarrillos flotando en el aire, las luces palpitantes al compás de la música y la gente desenfrenada en una especie de danza cruda y visceral, ejercen sobre mí una energía hipnótica y me hacen volver una y otra vez.

Como de costumbre allí está ella, ya la he visto antes, siempre hermosa, bailando y seduciendo a todos con sus movimientos. Se nota que le gusta llamar la atención, una joya que quiere ser observada y codiciada como quien desea algo que sabe no podrá tener. Juega al gato y el ratón, traviesa y provocadora baila en la pista para que todos la vean, pero no deja que ninguno de los felinos se le acerque.

Yo, desde la barra, acostumbro seguirla con la mirada acompañando el contoneo de sus caderas. Ella se divierte sin duda, pues no es raro que de vez en cuando me lance una sonrisa que incita a soñar y a pecar.

Quien sabe, tal vez esta noche he tomado de más, quizá el alcohol me aliente a hacer lo que antes no he intentado, unirme a ella en su baile de seducción.

Abriéndome paso a tropezones voy hacia ella, convencido de que, si nada me detiene, será mía inevitablemente y haré lo que nadie más en este lugar ha podido, sucumbir en su piel.

Casi sin darme cuenta lo he logrado, estamos a menos de un metro de distancia y me sonríe, me envuelve con su mirada y me invita a jugar con ella. Sin más, el calor de su piel me arropa y su aroma me atrapa, tan sólo tocarla ha bastado para despertar todos mis sentidos y dejarme llevar mansamente por su cadencia. Mi cuerpo tan cerca del suyo, su respiración en mi rostro, sus manos juguetonas en mi cabello, todo convertido en un torbellino arrollador, me siento en picada en la montaña rusa de su cintura, en caída libre por la parte baja de su espalda.

Sólo pudo haber sido un tornado, seguramente eso fue, sí un tornado, lo que nos hizo terminar en el baño, en un cubículo minúsculo con sus piernas alrededor de mi cintura y la música marcando el ritmo de nuestros movimientos, animales salvajes completamente fuera de control en un acto básico y primitivo.

Ya camino a casa saboreo con satisfacción mi secreto triunfo sobre los demás hombres de aquel lugar, sólo yo conozco los secretos de esa mujer que nadie más podrá tener, y es que esa apetitosa fruta que todos desean yo ya la conozco, pues ha sido mía en silencio desde hace mucho.

Abro la puerta del apartamento y veo tendida sobre el sofá aquella hermosísima dama que me devuelve una sonrisa plácida y seductora, esa Venus que acaba de sumergirse conmigo en una exquisita aventura. Allí está ella, mi esposa, que lúdica y divertida se presta a protagonizar todas mis fantasías.

lunes, abril 20, 2009

La Mentira de Blancanieves

El tiempo detenido en la sala de ese apartamento es el único testigo de lo sucedido. Ella gélida, aterrada y confundida está de pie frente al cadáver de ese hombre, mientras un charco de sangre viscosa se extiende alrededor de su cabeza y al fondo el sonido de las sirenas sentencia su futuro.

Han pasado diez años largos y tortuosos, diez años que empezaron con la ilusión del “vivieron felices por siempre”, con una Blancanieves de ojos brillantes y un Príncipe Azul con promesas de amor eterno, un cuento de hadas frágil y breve que se quebró en mil pedazos con el impacto de la primera bofetada y la dureza del primer insulto proferido a gritos.Una y otra vez se ha repetido la escena, un hombre iracundo que sin razón alguna descarga toda su furia contra una esposa indefensa, no porque su cuerpo no tenga las fuerzas para defenderse, sino porque su alma queda petrificada por el pánico y su mente nublada por la brutalidad de los golpes.Lo más doloroso no han sido los puños contra su cara, ni las patadas en la boca del estómago, ni el cabello arrancado a mechones, no, eso no ha sido lo peor, lo verdaderamente humillante han sido las burlas en la delegación de policía cada vez que ha intentado poner la denuncia (“Seguro que bien merecido te lo tienes, algo habrás hecho para que te dejara en ese estado”, fue la última respuesta que recibió por parte de un agente), tener que bajar la cabeza frente a la mirada de juicio de lo vecinos, escuchar los susurros chismosos en los pasillos del edificio, sentirse sin valor para terminar con todo de una vez.Pues sí, han sido diez años en los que el cueto de hadas se ha convertido en la peor pesadilla y la sonrisa de Blancanieves en la más cruel de las mentiras.

Despierta la mañana de un día cualquiera de Abril y ella, haciendo el desayuno, está solitaria en la cocina. Su esposo no ha dormido en casa y ella teme que en cualquier momento regrese el monstruo, seguramente ebrio y listo para propinarle la paliza del día. Y así fue.Tambaleándose por la borrachera entró en la cocina un hombre de rostro gris y desdibujado, un desayuno aún sin terminar es motivo más que suficiente para querer iniciar la golpiza.Ella, por instinto, corrió a la sala y tomó el jarrón grande y pesado que adornaba la mesa y, con una fuerza animal salida del fondo de la rabia acumulada, lo estrelló en la cabeza de quien ya levantaba en el aire un puño que iba directo a su rostro.Todo fue rápido, tan sólo un segundo. Por la fuerza del golpe y la falta de equilibrio producto del alcohol, el hombre se desplomó y pegó brutalmente la cabeza contra el borde de la mesa. Bastó un instante.

El tiempo detenido en la sala de ese apartamento es el único testigo de lo sucedido. Ella gélida, aterrada y confundida está de pie frente al cadáver de ese hombre, mientras un charco de sangre viscosa se extiende alrededor de su cabeza y al fondo el sonido de las sirenas sentencia su futuro.

lunes, julio 21, 2008

La Voz

Y qué pasa si das el paso? Y qué pasa si caes en el vacío?

Qué tal si tomas mi mano, pero no para sostenerte sino para caer contigo?

Y si entras? Y si no es afuera sino adentro?

Qué tal si cierras los ojos y por fin me escuchas atento?

Y qué pasa si no está tan lejos lo que buscas? Qué tal si ya lo tienes?

Has buscado realmente?

Qué pasaría si para ver la realidad sólo bastara con...abrir los ojos?

Escribir viviendo, Vivir escribiendo


jueves, julio 10, 2008

Caminando

"Volver sobre mis pasos, recorrer mis propias huellas, reconocer senderos ya andados y ver paisajes conocidos...no siempre es fácil, pero es necesario recomenzar una y otra vez, con los pulmones llenos de aire y la ilusión de encontrar sueños convertidos en realidades al final del camino, el oro al final del arcoiris.

Tal vez a simple vista todo siga igual, pero los ojos que ven son otros, la piel que siente es otra, el corazón que late ya no es el mismo, es el ciclo eterno del Fenix que renace entre sus cenizas, siempre nuevo, viviendo aún sabiendo que al final se consumirá en sus propias llamas para terminar por reinventarse una vez más.

Es así que nunca soy la misma y, de hecho, necesito que sea así, replantearme lo que en un momento doy por sentado, buscar nuevas perspectivas y tomarme mi tiempo para transformarme...Volver sobre mis pasos, recorrer mis propias huellas, reconocer senderos ya andados y ver paisajes conocidos..."

Esto lo escribí hace prácticamente un año (13.07.2007) en un momento en el que miraba mis pasos, con la satisfacción de ver el camino recorrido y las experiencias que había logrado, pero particularmente con la esperanza de ver todo lo que aún me quedaba por recorrer, tal vez de forma inicente e ingenua, pues no tenía plean consciencia de que sólo debía dar un paso para iniciar un nuevo camino, uno completamente desconocido, pero igualmente emocionante.

Y hoy, pasado un año, me encuentro exactamente en la misma situación. He vivido de todo, en mí mil transformaciones se han sucedido, cambios vertiginosos incluso en algunos casos abrumadores, pero sin duda me han hecho redescubrirme y reafirmar lo que dicen por allí, que lo único constante es el cambio.

Justo ahora estoy a punto de dar nuevos pasos, la diferencia es que ahora lo tengo más claro, y siento la emoción de iniciar un nuevo viaje, como si estuviera siguiendo al conejo blanco, hoy siento ese frío en el estómago, esa ansiedad sobrosa de lo que está en mi futuro...porque tengo la certeza que lo mejor está por venir!!!

martes, julio 08, 2008

¡Gracias!




Gracias a todos los que me han escrito durante este tiempo,creánme no estoy desaparecida ni me ha ocurrido nada...o mejor dicho, sí...me ha pasado de todo!

En todos estos meses mi vida ha dado giros impresionantes, unos buenos, otros más duros de afrontar, pero a final de cuentas han venido a mi vida cualquier cantidad de cambios, de experienecias y aprendizajes...digamos que han sido meses que me han ayudado a confirmar eso que dicen por allí, que todos los cambios son positivos, que todo pasa por una razón y que todo lo que ocurre es para bien.


Lo bueno es que mucho de lo que he vivido en estos meses me han servido para reafirmar qué quiero mantener en mi vida y qué quiero desechar, qué espero en mi futuro y cuál es el camino que definitivamente no quiero tomar...todo lo vivido me ha servido para saber que hay cosas en mi vida, que si bien es cierto que no son de mi total agrado, puedo cambiarlas.


Gracias a todos los que se han preocupado por mí y me han enviado palabras tan dulces...tranquilos que no pienso volver a desaparecer de esa forma.




sábado, abril 05, 2008


"Es fácil vivir con los ojos cerrados, interpretando mal todo lo que se ve..." John Lennon.
"Cosas buenas y malas, han pasado, pasan y pasarán. El secreto está en saber transformar las buenas vivencias en recuerdos permanentes y las malas en momentos fugaces" Lair Ribeiro.

lunes, marzo 31, 2008


viernes, agosto 31, 2007

Celebrando Nuestro Día

Blog Day 2007



Sí, hoy es un día de celebración, festejamos la creatividad, la libertad, la diferencia de criterio y culturas, la comunicación, nos celebramos a nosotros mismos...hoy celebramos el Blog Day!!!

No puedo dejar pasar este día sin mencionar cinco de los blogs que más me gustan, de los cuales soy asidua visitante y entre cuyos textos me deleito fascinada. A sus autores doy un profundo agradecimiento, pues con sus letras he reído, llorado, soñado, en fin he vivido maravillosos momentos.

*.- Noche para Leer: sus historias oscuras y sórdidas nos invitan a enfrentar nuestro lado más oscuro, ese que no siempre queremos aceptar pero que en secreto disfrutamos con inocente (¿o perversa?) malicia. Sus personajes se mueven con soltura en los terrrenos más escabrosos del alma humana, arenas movedizas que intimidan e hipnotizan, pero que inevitablemente nos obligan a pensar qué somos capaces de hacer para descubrirnos e incluso liberarnos de nosotros mismos.

*.- El Pájaro Azul: más que un blog es una fabulosa revista literaria, escrita con delicada y exquisita agudeza por Jonathan Minila. De sus análisis y textos se desprende su amor por la literatura y, me atrevo a decir, por el arte. Para quienes nos gustan las letras, este blog es un tesoro que muestra al mundo que la expresión en todas sus formas, particularmente la escrita, es una pasión, una forma de sentir, de vivir y vibrar.

*.- Y Amanecerá de Nuevo: su autor describe esta bitácora como un espacio "orientado a la filosofía barata", pero lo cierto es que sus ideas de apariencia más sencilla son las que representan mayor reto a la mente humana, laberintos profundos en los que nos perdemos con absoluto gusto y placer.

*.- Casi en Serio: blog en el que la encantadora Jacquelilne nos muestra cómo ha sido su vida desde que se mudó a Canadá, en sus escritos vemos cómo se las ingenia para ser feliz por esos lares, pero sobre todo nos sorprende con una impecable propuesta visual, con fotos e imágenes que inevitablemente tientan a la imaginación, trasladándonos de inmediato a aquel país norteño.

*.- Perra Nostalgia: con esta hermosísima bitácora Nosti, quien se describe como "la clásica gafa que anda llorando por los rincones de tanta nostalgia por Venezuela ", me ha dado grandes lecciones de fortaleza, de amor por la familia, de superación, de pararse una y otra vez sin importar cuantas veces tropecemos en el camino. La sencillez y la sinceridad de sus textos son dardos directos al corazón. Es inevitable salir de este blog sin una lagrimita en el brode del ojo o sin una gran sonrisa pintada en el rostro.

Y como no soy ajena a mi contexto, les dejo este dulcito de lechoza como postre...

*.- El Blog del Búho Nero: su autor Luis Alejandro Ordóñez, hace uso del humor y con sus caricaturas, que conjugan sencillez y agudeza, refleja la realidad de mi país Venezuela, y su gente.

lunes, agosto 06, 2007

Como si fuera Cebolla


En mi viaje he descubierto que los seres humanos somos como las cebollas, pero al revés, sí no se extrañe Señora, ni me mire con esos ojos de inquisición.
Nosotros al igual que la cebolla tenemos muchas capas, la diferencia es que las capas externas de la cebolla son secas y las desechamos para dejar al descubierto las más bonitas y tiernas, esas que nos dan todo su aroma y su sabor, en cambio en los seres humanos las capas exteriores son las mejores, las más brillantes, lás más llamativas, mientras que las interiores...¡ayhhh esas siniestras!, esas son las que te salpican el jugo justo en el ojo y te hacen llorar.
No se ha visto usted? No ha revisado nunca su interior Señora? Lo sé, es aterrador, es algo así como desnudarse, es adentrarse en aguas que pueden ser demasiado turbias, abismos demasiado profundos. Pero finalmente, si lo logra, si aguanta enfrentarse a sí misma, podrá decir que realmente se conoce y mostarse a los demás tal cual es.
No haga oídos sordos Señora, que más vale la riqueza del autoconocimiento que todas las joyas que la visten.
Tampoco me vea con desprecio, tal vez estoy en la calle sin ropas finas ni perfume caro, pero he ido a las profundidades de mi ser, por eso puedo ver de frente, con la mirada limpia...
Podría usted decir lo mismo?

domingo, agosto 05, 2007

La Suavidad de mi Piel



Mi piel contiene todo lo que soy y su suavidad evoca todo lo que anhelas encontrar en ella.

Todos tus deseos se han hecho realidad en mi cuerpo y me has convertido en tu jardín de juegos, dejándome ver que te fascina descubrir la sensualidad de esta mujer en el simple roce de tus dedos, en el aroma a miel que emana de mi ser, en el rubor de mi piel cuando la tocas.

No lo puedes negar, te estremece verte reflejado en el brillo de mis pupilas dilatadas, como un chiquillo te gusta deslizarte en el tobogán que esa pequeña gota de sudor dibuja al final de mi espalda, suspiras por hundirte suavemente en las profundidades de mi pecho, te enloquece y te tortura bailar la danza de mi vientre y perderte en el contoneo de mis caderas y que finalmente todo tu cuerpo palpite al ritmo de mi corazón agitado y apasionado, lujurioso y enamorado, libre y desvocado.

Déjate llevar y piérdete en febril delirio, echa raíces en mí y entrégate a mí como yo lo hago contigo.

martes, julio 31, 2007

Sobre la Estupidez


No sé si lamentable o afortunadamente, pero no dispongo de mucho tiempo para extenderme en este post, por otro lado tampoco tengo palabras lo suficientemente elocuentes como para describirles la situación vivida, lo único que puedo decir es que no hay experiencia más escalofriante que tener un encuentro cercano del quincuagésimo tipo con seres de esa especie, y es que lo aterrador no es la escasez de materia gris, lo que da el verdadero tinte bizarro y subrealista a la situación es que se engalanan y envanecen mostrando al mundo la vacuidad de su cavidad craneal en un despliegue "pavo-realístico" de vértigo...En fin, como me he quedado estupefacta por el espectáculo, dejaré que sean otros quienes con palabras edulcoradas hablen por mí.



Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro. Albert Einstein.


Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis. Michel Eyquen de Montaigne.


Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda. Martin Luther King.


La estupidez insiste siempre. Albert Camus.

La cantidad de inteligencia en el universo es constante, pero la población va en aumento. No conozco el autor, pero todo parece indicar que llegó entre los primeros.


jueves, julio 26, 2007

¡No aguanto un "Esque" más!


Es que no tengo tiempo

Es que no sé qué hacer

Es que no soy bonita/guapo

Es que me da miedo

Es que no tengo suerte

Es que no tengo dinero

Es que nadie me quiere

Es que no me escuchan

Es que no estudié

Es que el gobierno

Es que la economía

Es que los políticos


A todo "Esque" que esté pensando en cruzarse en mi camino, le digo:

Es que sí tengo tiempo para hacer lo que quiero y lo que me gusta.

Es que sé perfectamente qué hacer para que mis sueños se conviertan en realidades.

Es que soy hermosa y no me interesa que me crean poco modesta por aceptar mi belleza.

Es que no me da miedo dar la bienvenida a los cambios.

Es que mi suerte está determinada por mis decisiones y acciones.

Es que mi dinero crece al mismo ritmo que mi consciencia de merecimiento.

Es que tengo suficiente amor para mí misma y para los demás.

Es que todos escuchan cuando tengo cosas buenas que decir.

Es que me estudio cada día para tratar de mejorar en algo.

Es que el gobierno, la economía, la política ni mis circunstancias determinan quien soy o cuan feliz soy.



Puede agregar cualquier otro "Esque" que tenga en mente, pues simplemente responderé:


¡ES QUE CAMPEON NO ES EL QUE EMPIEZA, CAMPEON ES EL QUE TERMINA!


...Así que, con permiso, sigo mi camino hacia mi meta.






martes, julio 24, 2007

El Mundo en una Sopa

No deja de sorprender que una simple sopa pueda encerrar un universo de emociones y sensaciones, todas ellas profundas y reconfortantes, es como hundirse en una mullida cama con un grueso y tibio hedredon de plumas en un tranquila mañana de invierno.

Nadie podrá negar que son pociones mágicas capaces de contener en sí mismas la clave para aclarar ideas, mejorar un día desastroso o simplemente para consentir y acariciar el alma en medio del humillo que emana de un buen tazón de sopa caliente.

Saboreando caldos, consomés, cremas y sintiendo el embriagador olor de ramas y especies, se puede volar en el tiempo, ir al pasado recordando travesuras de infancia o bien adentrarme en el futuro y soñar con lo que un día será, es así que las sopas son una suerte de caja de pandora que abren un portal al interior del ser y éste sólo se cierra con la última cucharada que inunda las papitas, tristes por saber que esa sublime experiencia está por terminar.

Tan nobles son estos líquidos místicos que se prestan gustosos y traviesos a ser usados en todo contexto y no solo el culinario. No habrá quien niegue haber completado un Sopa de Letras para matar el tedio y la modorra de una tarde de domingo, nos hemos reído con el típico chiste de "camarero, hay una mosca en mi sopa", si encontramos a alguien a cada paso decimos "lo veo hasta en la sopa", escritores se dedican a preparar Sopas de Pollo para el Alma de todo aquel que pisa este mundo (hombre, mujer, niño, adolescente y un largo etc.), incluso en momentos de seducción y temperaturas corporales elevadas una Sopa de Frutas es el arma perfecta para acaramelar los labios del digno acompañante de semejante manjar, psicólogas y psiquiatras perfectas también son, ya lo saben de sobra los que han pasado alguna vez la depresión por un amor perdido... ¡y es que hasta de medicina saben!, si no me cree pregúntele a cualquier griposo y alguno con una resaca que le esté partiendo la cabeza en dos.
Es que una sopita da para todo, para reír, soñar, amar, dar rienda suelta a la imaginación y hacerle cariños al corazón...

PD.: Lo siento Mafalda, pero esta vez no estoy de acuerdo contigo.


viernes, julio 13, 2007

Huellas

Volver sobre mis pasos, recorrer mis propias huellas, reconocer senderos ya andados y ver paisajes conocidos...no siempre es fácil, pero es necesario recomenzar una y otra vez, con los pulmones llenos de aire y la ilusión de encontrar sueños convertidos en realidades al final del camino, el oro al final del arcoiris.


Tal vez a simple vista todo siga igual, pero los ojos que ven son otros, la piel que siente es otra, el corazón que late ya no es el mismo, es el ciclo eterno del Fenix que renace entre sus cenizas, siempre nuevo, viviendo aún sabiendo que al final se consumirá en sus propias llamas para terminar por reinventarse una vez más.


Es así que nunca soy la misma y, de hecho, necesito que sea así, replantearme lo que en un momento doy por sentado, buscar nuevas perspectivas y tomarme mi tiempo para transformarme...Volver sobre mis pasos, recorrer mis propias huellas, reconocer senderos ya andados y ver paisajes conocidos...

miércoles, marzo 28, 2007

Circus

Aun recuerdo aquella tarde de verano, era domingo, había un sol radiante y la brisa soplaba fresca sobre la copa de los árboles en el jardín meciendo suavemente sus hojas. Yo me encontraba en mi cuarto, algo aburrido de tanto jugar solo con los mismos juguetes una y otra vez, solía ser un chico solitario y prácticamente no tenía amigos, salvo mi vecino, Santiago, que por esos días tenía una gripe fortísima y no lo dejaban salir de casa.

Jamás olvidaré la emoción que sentí cuando mi papá gritó parado al pie de la escalera:

__ ¡Diego a vestirse que nos vamos al circo!

Yo tendría unos diez años y nunca había visto un circo, así que esas palabras retumbaron en mi cabeza como si de una explosión se tratara, y de alguna forma fue así, una explosión de alegría y felicidad me hicieron enloquecer, o al menos eso creía yo. A la velocidad del rayo me vestí y bajé al salón, donde encontré a mis padres ya arreglados y tomando sus abrigos, listos para emprender camino.

Tardamos unos 30 minutos en llegar, pero para mí fue una eternidad, tiempo suficiente para soñar con toda clase de animales, payasos y traga fuegos. Era tal la emoción que sentía un universo de estrellas titilando en mi estómago, estaba tan ansioso por llegar que hasta sentí ganas de hacer pipi, pero no me atreví a decir nada para no retrasar más nuestra llegada, así que me aguanté.

Ya estábamos en el estacionamiento, un terraplén inmenso a mis ojos y atestado de vehículos, y mientras mi papá buscaba un puesto para dejar el carro, yo veía hipnotizado al fondo del terreno la gran carpa que se levantaba con sus grandes puntas señalando al cielo. No podía creer que fuera de tal tamaño, era gigante y sus franjas verticales de colores vibrantes la hacían ver casi infinita, sin duda albergaba en ella el mundo de fantasía que mi pequeña cabecita se había imaginado.

A partir de ese momento yo me quedé en un estado como de trance, como si la magia de ese lugar hubiese hecho efecto en mí, no dejaba de sorprenderme con los elefantes y su orejas descomunales, leones de fauces aterradoras a punto de devorar la cabeza de algún domador, monos que hacían gracias y piruetas dando saltos de aquí para allá, perros amaestrados que brincaban haciendo figuras en el aire y cruzando aros prendidos en llamas, caballos que llevaban sobre sus cabezas unos sobreros de largos penachos adornados con plumas de colores y sobre sus lomos equilibristas que deleitaban con su destreza. Los malabaristas y los trapecistas no podían ser simples seres humanos, para mí eran dioses que hacían alarde de sus poderes sobrenaturales, tragaban espadas, hacías malabares con antorchas, volaban por los aires como aves ligeras y llenas de gracia.

Lo que viví en esa especie de mundo irreal y paralelo al cotidiano fue simplemente indescriptible e inolvidable. Fue algo tan maravilloso que quedó grabado en mi ser y siento exactamente la misma emoción cada vez que lo recuerdo, por eso cuando necesito hacer un alto en mi vida cotidiana, ajetreada y monótona, vuelo a aquel lugar de ensueño en el que puedo volver a ser niño una vez más.

jueves, marzo 15, 2007

En Silencio con Mis Calles

He caminado miles de veces por estas calles, las conozco como a mí misma, me conocen mejor que yo. Desde que llegué aquí estas aceras me han revelado las verdades de la noche, secretos inconfesables de los cuales somos cómplices, pero especialmente me han enseñado a ser dura y fría como ellas.

Estos faroles me han visto ir de un lado a otro, buscando el sustento contoneándome en tacones de aguja, mostrando mis carnes apenas cubiertas por un vestido diminuto, maquillada y perfumada para dar placer. Estos faroles me han visto partir una y otra vez con mis amantes, febriles y deseosos por probar lo que sólo yo les puedo dar, sólo yo y nadie más.

Porque definitivamente me gusta mi trabajo, sí es así, sin remordimientos, sin mártires, sin vergüenza, sin tapujos...lo hago por las mismas razones que los hombres que me buscan: puro, crudo, básico y estricto placer, y dinero por supuesto que es el tercero en este juego. Y porque me gusta lo que hago, soy tremendamente buena, al calor de cuatro paredes el mundo se desdibuja y soy yo el centro de un universo de lujuria y pasión.

¿Qué cómo me llamo? Como tú quieras, tengo muchos nombres, yo soy deseo, piel, sudor, gemidos, calle, oscuridad...llámame de cualquier forma, según lo que quieras hacer de mí.

Y ahora estás tú aquí, mirándome con esa cara casi suplicante, imaginando lo que puede pasar, de todos los antojos que voy a complacer, de todas las ansias que voy a calmar, pero no tan rápido...esta noche no quiero hablar de tarifas, ni de cuartos de hotel, esta noche quiero estar a solas con mis calles, en silencio recorrer las aceras que han hecho lo que soy y en secreto murmurarles lo que hay en mi corazón.

martes, marzo 13, 2007

Piel Quemada

Un día normal, nada que lo diferencie del anterior.

El despertador suena exactamente igual cada mañana, y ella se levanta como de costumbre para ir a trabajar. Sin prestar demasiada atención y casi como si fuera un zombi, toma del closet cualquier jean y un lindo suéter de esos que quedan perfectamente amoldados al cuerpo. Da un par de cepilladas a su cabello liso, oscuro y largo hasta la mitad de su espalda. Algo de rimel para las pestañas que enmarcan sus ojos profundos y rasgados. Sólo un poco de brillo para vestir sus labios carnosos, llenos de la sensualidad y la energía propias de los “veinti-tantos”.

Montada en el carro, irremediablemente atrapada en el tráfico de la autopista y tratando de cruzar la ciudad a las 7:30 de la mañana, hace reflexión sobre su vida, un poco para convencerse de que no todo es tan grave ni serio como parece, aunque de antemano sabe que el intento será fallido.

__ Las cosas no me han salido mal a final de cuentas, sin duda a mi edad he logrado mucho más que la mayoría de mis compañeros: graduada con excelentes notas, de las primeras de mi promoción, excelente trabajo, buen cargo, maravillosas expectativas de crecimiento profesional, no me quejo gano bien, me doy mis gustos, además tengo una familia como pocas y para ponerle la cereza al helado, tengo una pareja estable con la que me siento a gusto, y eso es muchísimo más de lo que podría decir cualquiera de mis amigas.

Corneteo, la cola no avanza, caras angustiadas de evidente retraso en las ventanillas de los demás autos, y en ella silencio, ese extraño sonido de la nada comiéndola por dentro, ese hueco en la boca del estómago que hábilmente produce el desasosiego.

__ Esta condenada sensación otra vez…¡¿por qué rayos me siento así?!

No quiso contestar esa pregunta, prácticamente huyendo de la respuesta subió el volumen de la radio, a ver si así le cerraba la boca a su consciencia y la dejaba tranquila al menos por un rato. Preferible evadirse que enfrentarse a sí misma.

Una vez en la oficina la rutina se encargó se distraer su mente, entre presupuestos, cuentas, números y correos, así solían pasar sus días en el Departamento de Finanzas de esa gran corporación internacional. El tedio ya estaba alcanzando a su trabajo, sí ese trabajo que tanto la entusiasmaba en un principio, ese trabajo que era como un sueño alcanzado empezó a tornarse lento y pesado. Lo único que brindaba un pequeño aliciente era su nuevo jefe.

Lo había visto varias veces en los pasillos del Departamento de Contabilidad, en Auditoría y honestamente en ese entonces le resultaba antipático, le daba la impresión de ser un hombre frío, exigente desmedido, casi despiadado, el típico hombre que se concentra únicamente en su éxito sin importar a quien atropella en el proceso. Por eso, cuando lo cambiaron a Coordinador de Finanzas, Rebeca vio una nube gris sobre sus días en la corporación.

Estaba absolutamente convencida de tener el don de poder “leer” a una persona con sólo mirarla, y tenía certeza de que el juicio que se había formado de él era acertado. Sus dotes de pitonisa nunca habían fallado. Sin embargo, con el pasar de las semanas se daría cuenta que estaba equivocada.

No sólo ese hombre había resultado ser absolutamente amable y gentil, todo un caballero, sino que además era un excelente jefe, del tipo que comparte sus conocimientos enseñando a los miembros de su equipo, preocupándose por entablar una relación sincera con cada uno de ello, procurando sacar el mayor provecho de sus habilidades y destrezas. Eso para ella significaba una bocanada de aire fresco, pues le gustaba discutir con él sus ideas sobre el manejo del presupuesto, él gustosamente la escuchaba y le daba nuevas ideas para trabajar.

Llegó el momento en que ese hombre comenzó a parecerle incluso atractivo.

Claro, cada vez que lo miraba a los ojos y sentía ese cosquilleo, ella inmediatamente descartaba la idea repitiéndose en un monólogo interminable:

__ ¡¡Olvídalo!! Es tu jefe, debe ser una relación estrictamente profesional. El está casado y tiene una hija. Tú tienes novio y se supone que eres feliz…Además él jamás se fijaría en tí…¡¡¡así que hazme el favor y te sacas esa locura de la cabeza!!!!

¿El jamás se fijaría en Rebeca? La pitonisa falló de nuevo.

Cada vez se hacían más intensas las miradas, el tono de voz cambiaba, suave y dulce, cuando tenían oportunidad de cruzar palabras sin la presencia de nadie más, se procuraban más ratos a solas en la salita de reuniones para “discutir” el presupuesto de los meses por venir, las conversaciones casi siempre terminaban en un derrotero personal, mucho más íntimo del esperado.

Un buen día, en un mar de números en la sala de reuniones, él dijo las palabras que tenía aprisionadas entre pecho y espalda...le gustaba, se sentía atraído por ella, y no tenía intenciones de impedir en lo absoluto cualquier cosa que pudiese pasar entre ellos. Claro, ella como toda una dama rechazó semejante insinuación. El, como todo hombre, insistió.

Esa noche Rebeca no pudo dormir, pensaba:

__ Esto es jugar con fuego y yo soy la única que resultará quemada.

Pero lo cierto es que no le importaba quemarse. De hecho quería que ocurriera. Dejando de lado las poses de niña buena y perfecta, quería hacerlo y mandarlo todo al diantre, después de todo él significaba la oportunidad de romper con su vida linda y perfecta, aburrida y gris.

¿Qué ocurrió después de esa noche? No lo sé, lo único que puedo decir es que desde entonces en el apartamento de mi vecina Rebeca, siempre hay un embriagador olor a piel chamuscada.